
Por la fecha 21ª de la B Nacional, Nueva Chicago se impuso por 2 a 0 como local ante Mitre de Santiago del Estero y quedó a cinco puntos de entrar al Reducido. Por la B Metro, Liniers cayó 2 a 1 ante Dock Sud en Villegas, y sigue sin sumar en el Clausura.
En un partido que prometía ser parejo, Nueva Chicago impuso su estilo y derrotó con justicia a Mitre de Santiago del Estero por 2 a 0, en Mataderos. El equipo dirigido por Gastón Lotito fue paciente, golpeó en los momentos justos y dejó una imagen sólida ante su gente. Iván Maggi y Emiliano Méndez, los autores de los goles, fueron también dos de los puntos altos del equipo.
El primer tiempo fue trabado, sin demasiadas emociones, pero Chicago entendió que había que esperar el momento oportuno. Mitre tuvo la primera clara, pero se encontró con un Facundo Ferrero muy bien plantado, que achicó con decisión y sostuvo el cero.
Esa atajada fue un quiebre, porque a partir de ahí el Torito se acomodó mejor en la cancha. El penal que cambió Maggi por gol llegó como premio a la insistencia y a la inteligencia del equipo, que no desesperó y aprovechó al máximo la ocasión que tuvo. Con una ejecución serena, el delantero puso en ventaja a su equipo antes del entretiempo.
El segundo gol, apenas iniciado el complemento, fue una obra colectiva que reflejó el trabajo del equipo: pase largo de Cortez, bajada de Molinas y definición impecable de Méndez. Chicago fue contundente, algo que le venía costando en otros partidos.
Después del 2-0, el Torito supo manejar el trámite del partido con oficio. No se desesperó, no dio espacios y dejó que el reloj jugara a su favor. No necesitó más para quedarse con una victoria que vale oro, no sólo en la tabla, sino también en lo anímico.
Con estos tres puntos, Chicago suma 25 y se acomoda en la pelea por meterse en puestos de Reducido. El equipo mostró actitud, temple y, sobre todo, una identidad clara: ser protagonista desde el orden, la paciencia y la eficacia.
El próximo sábado, desde las 19, el Torito tendrá una dura parada como visitante ante Defensores de Belgrano.
Liniers lo peleó, pero se le escapó: derrota con sabor amargo ante Dock Sud
En una tarde intensa y accidentada en San Justo, Liniers cayó 2-1 ante Dock Sud por la segunda fecha del Torneo Clausura de la Primera B. Pese a la entrega y a haber igualado el marcador en el segundo tiempo, las expulsiones y algunas desatenciones condenaron al equipo, que sigue sin poder sumar de a tres en este arranque.
El partido arrancó cuesta arriba. A los 24 minutos, Bruno Gauna aprovechó una jugada rápida y puso en ventaja al Docke. Liniers sintió el golpe, pero intentó reaccionar. Con una línea de cinco en el fondo y un mediocampo combativo, el equipo buscó equilibrio, aunque le costó encontrar profundidad.
La historia parecía cambiar en el complemento. Con actitud y empuje, el equipo salió a buscar el empate, y lo consiguió: a los 15’, Matías Linas cambió por gol un penal y desató la ilusión en el Juan Antonio Arias. Sin embargo, la alegría duró poco. Apenas cuatro minutos después, Diego Auzqui, que había ingresado en el entretiempo, vio la roja directa tras una dura falta. Y con un hombre menos, la situación se complicó.
A los 27′, Dock Sud aprovechó los espacios y Joel González definió con precisión para poner el 2-1. Desde entonces, el partido se volvió cuesta arriba. Herrero movió el banco, buscó respuestas con los ingresos de Penoni, Calo, Maciel y Guallama, pero la expulsión de este último en tiempo de descuento terminó de cerrar una tarde negra. Liniers terminó con nueve jugadores y sin chances de remontada.
Más allá del resultado, el equipo dejó una imagen de lucha y carácter, pero también muchas cosas por corregir: la concentración en momentos clave, el manejo emocional y la contundencia en las áreas. La bronca queda, porque hubo pasajes donde se pudo torcer la historia.
La próxima parada será como visitante ante Deportivo Merlo, con la necesidad de levantar cabeza y sumar. El Clausura recién comienza, y Liniers está obligado a reaccionar.
Agustina Guadagno
