“Soy un convencido de que nadie se salva solo. Juntos somos más, sin dudas”

“Soy un convencido de que nadie se salva solo. Juntos somos más, sin dudas”

Iván Zois, presidente del Centro de Comerciantes de la avenida Juan B. Alberdi y adyacencias, brindó detalles de su gestión y anticipó el retorno de la recordada “oferta imposible en Mataderos”.

Desde que asumió a comienzos de abril pasado como presidente del Centro de Comerciantes de la avenida Juan B. Alberdi y Adyacencias, Iván Zois no para de pergeñar estrategias para reimpulsar el pujante polo mercantil a cielo abierto que a diario le marca el pulso al barrio de Mataderos. Y vaya que no es un improvisado en estas lides: Zois es parte de la familia fundadora de Casa Cavada, la firma de indumentaria masculina ubicada en la esquina de Alberdi y Pieres, que este año estará cumpliendo 85 años de trayectoria comercial. En otras palabras, el referente de una de las tiendas históricas de Mataderos, que ha logrado mantenerse vigente a lo largo del tiempo.

“Aprendí este oficio de mi abuelo y de mi padre”, comienza destacando en diálogo con Cosas de Barrio, y cuenta que su primera camisa la vendió a los 12 años. “Yo salía del colegio y me iba para el local. Y hoy mis hijos, aunque se dedican al arte, también me acompañan. El varón suele estar en el local por las mañanas y mi hija me da una mano en las tareas administrativas”.

Si hay algo que aprendió en todo este tiempo de sus ancestros griegos, es que cuesta mucho ganarse un cliente y fidelizarlo, pero se lo puede perder en un minuto. “Por eso desde siempre nos esmeramos en el trato y logramos establecer con muchos de ellos una relación de afecto que se ha mantenido en el tiempo”, enfatiza.

En cada frase Zois remarca su sentido de pertenencia y el vínculo histórico que lo une a su barrio. “Vivo a dos cuadras del local. Hice la primaria en San Vicente de Paul y mi señora en la Divina Pastora. La secundaria fue en Las Nieves y hacíamos natación en el Ateneo Solari. Me siento parte de este barrio y quiero lo mejor para Mataderos”, expresa, por si quedaba alguna duda.

Hacía rato que su predecesor, Jorge Elger, le venía insistiendo para que tomara las riendas de la presidencia del centro comercial, pero él insistía en que aún no era tiempo. “No aceptaba porque la atención del negocio no me permitía dedicarle tiempo a esta actividad, y soy de los que creen que cuando una encara algo lo tiene que hacer al cien por ciento. Ahora finalmente, gracias al apoyo de mis compañeros de Comisión, tomé la decisión de abocarme a esto y te aseguro que le estoy poniendo unas ganas bárbaras”, explica, aunque reconoce que “en casa no están muy contentos, porque entre la atención del local y las tareas del Centro de Comerciantes estoy a full todo el día, pero saben que esa es mi esencia: si me dedico a algo lo tengo que dejar todo, sino prefiero no hacerlo”.

Pocos días después de asumir al frente de la entidad mercantil mataderense, Iván Zois mantuvo un encuentro con el comisario inspector Horacio Bassino -titular de la Comisaría Comunal 9- del que además participaron los presidentes de los centros comerciales de Liniers (Luis Lezcano) y Emilio Castro (Nicolás Orlando). “Obviamente reclamamos más policías, pero nos dicen que no hay y volvemos a aquello de la manta corta. Por eso yo propuse agrandar esa manta con el trabajo colaborativo de los comerciantes. Lo ideal es que ante la sospecha de cualquier ilícito llamen al 911 para que la denuncia quede registrada y eso repercuta en el mapa del delito”, explica el responsable de Casa Cavada.

Y entre los temas que surgieron en aquel encuentro, Zois destaca uno en especial. “Nos preocupa la venta ambulante en la zona. Por momentos hay personas que se establecen en las veredas, pero también hay muchos que caminan vendiendo medias, repasadores y otros productos, que también ofrecen nuestros comerciantes, y esa es una batalla desleal. Ninguno de esos vendedores tiene una documentación respaldatoria que avale la compra de esos productos o su procedencia. La policía nos dice que no tiene potestad para correrlos, pero sí para solicitarles esa documentación”, cuenta, y recuerda que el propio Bassino les pidió que pusieran especial atención en “las estafas con billeteras virtuales, que ya se han registrado en varios comercios de la zona”.

Algunos días antes, Zois se reunió también con el presidente de la Junta Comunal 9, Maximiliano Mosquera Fantoni, a quien le solicitó puntualmente la concreción de tareas de poda y desramado sobre Alberdi para lograr el despeje de luminarias. “El nuestro es un paseo comercial amigable y muy bonito, al que queremos embellecer aún más. Además, tenemos el cine teatro El Plata, que es un imán para el público, un público al que luego nosotros, como comerciantes, podemos ofrecerles un montón de productos y servicios de calidad, con la intención de fidelizarlos como clientes. Por eso queremos que tenga una programación constante, que se extienda de martes a domingo y no sólo los fines de semana”, enfatiza el comerciante de 53 años.

El otro eje que surgió en esa charla fue el del estacionamiento. “Nos interesa resolver ese tema en el centro comercial, porque si viene alguien de otra zona con el auto y da vueltas media hora y no encuentra lugar, lo más probable es que se vaya. Por eso queremos proponer la posibilidad de estacionamiento en 45°, como ocurre en algunas cuadras de Alberdi”, anticipa Zois, aunque reconoce que “al lograr frenar la llegada del Metrobús a Mataderos, el nuestro es todavía uno de los pocos centros comerciales a cielo abierto en el que se puede estacionar y, por lo tanto, venir con el auto”.

Actualmente el Centro de Comerciantes de la avenida Alberdi cuenta con un centenar de asociados, pero el objetivo de Zois es duplicar esa cifra antes de fin de año, “sumando no solamente a comerciantes, sino también a industriales y profesionales, porque además el valor de la cuota no lo tocamos, sigue siendo de 5 mil pesos”, aclara. “Nuestro centro comercial -agrega- se llama Juan B. Alberdi y adyacencias, quiere decir que abarca desde General Paz hasta Escalada, considerando además las calles transversales y las paralelas, te diría que desde Emilio Castro hasta Directorio. Yo suelo levantarme temprano y recorrer la zona, y en esas caminatas estoy haciendo un relevamiento de los distintos comercios que existen en la zona para invitarlos a participar de nuestra cámara”.

Sin dudas, un hito en la historia del centro comercial de Alberdi fue “la oferta imposible en Mataderos”, la recordada campaña que durante décadas convocó a clientes locales y de barrios vecinos con atractivas promociones y propuestas. “La vamos a relanzar en agosto en el marco de los festejos del Día del Niño”, anticipa Zois. “Como se hacía en aquellos años -detalla luego- la idea es que cada comercio ofrezca productos puntuales a valores más que accesibles, resignando para eso gran parte del margen de ganancia, con la intención de que el cliente, además de llevarse ese producto, se lleve otros”. La propuesta incluirá también un escenario en la calle en el que se ofrecerán “distintos espectáculos, a cargo de artistas locales de calidad a los que ya convocamos y se ofrecieron a participar ad honoren”.

Iván es consciente de que el perfil comercial está cambiando y que el centro comercial de Alberdi no está exento a la crisis que golpea al sector mercantil. “Es cierto que han cerrado algunos locales -reconoce- pero han llegado otros, fundamentalmente pertenecientes a franquicias de grandes marcas que han potenciado la zona”.

En ese sentido remarca que “la peor imagen que puede dar un centro comercial a cielo abierto es la de locales cerrados”. Por eso, para intentar contrarrestar los efectos de la recesión y sumarse a la era digital, el centro comercial de Alberdi se apresta a lanzar una app de beneficios en la que los comercios adheridos ofrezcan una amplia variedad de productos con grandes descuentos. “Alberto Dileo, un expresidente -recuerda- había elaborado la tarjeta de fidelidad, pero hoy los tiempos cambiaron, está mudando todo a lo digital y tenemos que aggiornarnos. Para eso, además, estamos ofreciendo talleres y cursos de capacitación, como, por ejemplo, tips para iluminar mejor el local, y hasta charlas abiertas en nuestra sede con especialistas del sector”.

Zois está convencido que toda crisis plantea un desafío. “Esta semana vendí una sola campera en el local -confiesa- pero en forma digital vendí otras quince al interior. Si bien Alberdi tiene un público cautivo que es el vecino, que apuesta por la atención personalizada y que, por otra parte, nos permite estrechar vínculos entre comerciantes y clientes, también está el otro que viene de más lejos, al que podemos captar con estas alternativas como la app, que potencian las ventas digitales”.

– En ese complejo marco de situación ¿Qué objetivos te planteás?

– El nuestro es un centro comercial estrictamente barrial, quiero decir, nuestros clientes son, en su mayoría, vecinos del barrio, gente a la que nos cruzamos permanentemente. Por eso, dentro de los objetivos de mi gestión está el de, además de mantener esa clientela, lograr sumar gente de otros barrios que venga hasta Mataderos por la diversidad de productos, por la calidad y por las ofertas. Porque también tenemos un polo gastronómico muy importante. Además, queremos potenciar toda la franja que va desde Lisandro de la Torre hasta General Paz, tal vez más alejada del centro comercial tradicional, pero con un gran potencial y con negocios de extensa trayectoria.

En cualquier caso, tanto Iván como el resto de los integrantes de la Comisión Directiva están dispuestos a escuchar ideas y propuestas. “Quienes se quieran contactar con nosotros pueden hacerlo a través de nuestras redes (en IG @centrocomercialalberdi y Facebook: Centro Comercial Alberdi) y a mí ya saben dónde encontrarme. Porque en esta época en la que parece prevalecer el individualismo, soy un convencido de que nadie se salva solo. Juntos somos más, sin dudas”.

Ricardo Daniel Nicolini