CeSAC 46 de La Boca arranca refacciones: atención sin cortes en centros vecinos del Argerich

CeSAC 46 de La Boca arranca refacciones: atención sin cortes en centros vecinos del Argerich

En pleno corazón de La Boca, el CeSAC 46 pone manos a la obra con una renovación total de su edificio para potenciar la salud barrial en la Comuna 4. Mientras los martillos suenan, los pacientes no se quedan sin cobertura: el Gobierno porteño derivó la atención a tres centros cercanos de la red del Hospital Argerich, asegurando que nadie pierda turnos ni tratamientos en estos tiempos de alta demanda sanitaria.

Obras en marcha sin dejar a nadie afuera

El centro, enclavado en uno de los barrios más vibrantes y populares de Buenos Aires, arrancó esta semana con trabajos edilicios que buscan modernizar el espacio y multiplicar las consultas diarias. “La idea es armar un lugar más amplio y eficiente para los boca juniors de la salud”, graficó un referente del Ministerio de Salud porteño a este diario, subrayando el foco en la primaria para prevenir males mayores en una zona con miles de vecinos que dependen del sistema público.

Durante las refacciones, que se extenderán por varias semanas, las consultas se mudan temporalmente a estos puntos clave:

CeSAC 9: Irala 1254, La Boca – Ideal para chequeos rápidos y pediatría.

CeSAC 15: Balcarce 1170, San Telmo – Con énfasis en adultos y controles crónicos.

CeSAC 41: Ministro Brin 843, La Boca – Perfecto para vacunaciones y emergencias menores.

Los equipos médicos ya están coordinando el traspaso de historias clínicas para que todo fluya sin dramas. “Seguimos con los seguimientos de diabetes, hipertensión y planes familiares intactos”, aseguraron desde el área, destacando que los profesionales rotarán para mantener la continuidad.

El proyecto no es cosmético: el CeSAC 46 pasará de tener consultorios limitados a seis espacios fully equipados, con un SUM reorganizado para talleres comunitarios, enfermería ampliada y vacunatorio independiente. En el primer piso, se armarán oficinas para el staff, liberando planta baja para más pacientes. El broche de oro es la rampa de acceso universal, que elimina barreras para sillas de ruedas y facilita el ingreso a abuelos y mamás con changuitos.

“Esto va a cambiar la cara de la atención primaria en La Boca”, celebró la directora de Salud porteña en un comunicado, apuntando a una estructura inclusiva que responda al boom poblacional post-pandemia. En un barrio donde el fútbol y la campera de los bomberos son religión, pero la salud es prioridad, estas obras refuerzan la red pública frente a privados carísimos.

Las autoridades pidieron paciencia a los vecinos, pero prometen un centro renovado que absorba la creciente demanda: más de 200 consultas diarias actuales, con proyección al alza por la recuperación demográfica en el sur. Mientras tanto, los móviles sanitarios y visitas domiciliarias cubren extras para no bajar el ritmo.