Persecución automovilística de Villa Lugano a Celina: caen dos con auto hurtado tras 50 cuadras

Persecución automovilística de Villa Lugano a Celina: caen dos con auto hurtado tras 50 cuadras

En la madrugada del lunes, efectivos de la Policía de la Ciudad atraparon en Villa Celina a un dúo de jóvenes –uno de ellos un menor con prontuario delictivo– al cabo de una intensa cacería que recorrió casi 50 cuadras desde Villa Lugano, con un Volkswagen Polo robado al frente de la fuga. El episodio, que puso en jaque la seguridad vial en el sur del Gran Buenos Aires, expone la vigilancia digital como clave para desbaratar evasivas temerarias en avenidas clave.

Todo arrancó cerca de la avenida Eva Perón, en pleno Villa Lugano, cuando la División Anillo Digital identificó el Polo zigzagueando a toda velocidad por General Paz. “Vimos la conducción imprudente y dimos las señales con sirenas y luces desde las motos, pero aceleraron rumbo a Villa Madero”, reconstruyeron los agentes en el informe al que tuvo acceso Infobae. La persecución se extendió por arterias conurbanas, con los sospechosos virando a la Ricchieri y la colectora de Virgen María, desafiando el sentido prohibido en el puente Boulogne Sur Mer, por Tapiales.

El trayecto prosiguió rozando el Mercado Central hasta irrumpir en el Barrio Juan Manuel de Rosas –antes Urquiza–, en Villa Celina, donde los policías acorralaron el rodado hurtado. La maniobra evitó mayores riesgos, aunque el descontrol en hora pico nocturna generó alerta entre vecinos de Lugano, Celina y zonas linderas, habituadas a operativos nocturnos contra flotas ilegales.

Uno de los apresados, de 17 años, acumula ficha por hurto con arma de fuego, lo que complica su situación ante la Justicia de menores. Su compañero, mayor de edad, no tenía antecedentes inmediatos, pero ambos enfrentan cargos por robo de vehículo y resistencia a la autoridad. La Policía verificó rápidamente la sustracción del Polo, un modelo común en ilícitos del sur porteño, donde el Anillo Digital –con cámaras y geolocalización– multiplica detenciones en tiempo real.

Este caso refuerza la efectividad de patrullajes motorizados en corredores como Eva Perón y General Paz, puntos calientes de evasiones. Villa Lugano y Celina, barrios postergados con alta densidad de robos de autos para reventa o uso en otros delitos, ven en estos controles un respiro frente a la inseguridad cotidiana.

La fuga, que duró minutos pero cubrió distancias críticas, reaviva reclamos vecinales por más presencia policial en accesos como Ricchieri y el puente Boulogne, donde contramano y altas velocidades ponen en riesgo a trabajadores del Mercado Central y familias de Tapiales. Autoridades porteñas destacan que operaciones así, sumadas a radares fijos, bajan la curva de hurtos en un 15% anual en la zona sur.