
Balvanera es el barrio porteño donde más casas usurpadas fueron devueltas a sus dueños en los operativos del Gobierno de la Ciudad realizados “para garantizar el derecho a la propiedad privada, reforzar la seguridad y llevar tranquilidad a los vecinos”.
Según anuncian desde el gobierno porteño ya serían 780 las propiedades liberadas en poco más de dos años de gestión de Jorge Macri como jefe de Gobierno de la Ciudad. Balvanera -que incluye Once, Congreso y Abasto- lidera el ranking con más de un centenar de operativos realizados hasta el momento, por delante de La Boca (51), Constitución (44) Almagro (43) y Caballito (35). Luego se ubican San Cristóbal (33), Flores (33), Barracas (32) y Palermo (31).
Desde las autoridades porteña cuentan que muchos de estos inmuebles presentaban “graves problemas estructurales, conexiones irregulares a servicios públicos, situaciones de hacinamiento entre sus ocupantes, que vivían en condiciones sumamente precarias, y además eran un foco de inseguridad”.
Uno de los más resientes desalojos fue una casa de México 2184, en Balvanera, que estuvo tomada quince años y tiene riesgo de derrumbe. Estuvieron ahí de la Policía de la Ciudad, personal de la Red de Atención y Bomberos. También se hizo otro desalojo en una propiedad de dos plantas en Pasco 598, “un aguantadero” donde se acumulaba chatarra y basura hasta en la terraza. Esta propiedad estuvo intrusada once años contaba con denuncias de vecinos por ruidos molestos y peleas frecuentes.
“Durante años en Balvanera, el caos se convirtió en la norma. Un local usurpado. Un edificio. Un hotel. Un barrio entero tomado. Lo más grave es que nos hicieron creer que era normal, convivir con el abandono. Con el miedo. Con la violencia. Por eso, en Balvanera no recuperamos solamente 100 propiedades. Recuperamos un barrio, el orden, el respeto por el trabajo, por el esfuerzo y por la propiedad privada. Recuperamos el derecho a vivir en paz”, sostuvo el jefe de Gobierno, Jorge Macri quien estuvo en México al 2100 conversando con los vecinos y con José Balatti, el dueño de una de las propiedades recuperadas. Lo acompañaron el ministro de Seguridad, Horacio Giménez; el secretario de Seguridad, Maximiliano Piñeiro, y el jefe de la Policía de la Ciudad, Diego Casaló.
Cuentan que hay propiedades recuperadas que se convirtieron en centros de inclusión familiar, como el Hotel “Sol y Luna” de Balvanera, otras en comercios. En otro de los predios recuperados, usurpado por más de dos décadas, en la avenida La Plata 2253, se construirá un edificio de departamentos destinado a la clase media y agentes de la Policía de la Ciudad. Para su construcción se usarán fondos del Instituto de la Vivienda (IVC) -que últimamente solo se destinaban para la urbanización de villas- junto con una línea de créditos hipotecarios del Banco Ciudad.
U.K.
