
Las declaraciones de la vicejefa de Gobierno porteño, Clara Muzzio, contra la Educación Sexual Integral (ESI) generaron un amplio rechazo de organismos de derechos humanos, docentes y referentes del ámbito educativo. La Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH) repudió sus dichos y advirtió que representan una “clara violación de derechos” reconocidos por la legislación nacional e internacional.
La polémica se originó a partir de una entrevista en la que Muzzio calificó a la ESI como una “ideología siniestra”, sostuvo que debería revisarse la normativa vigente y cuestionó las políticas vinculadas a la diversidad sexual. Sus declaraciones se inscriben en una agenda impulsada por distintos sectores conservadores que, en los últimos años, han puesto en discusión el alcance de la educación sexual en las escuelas y los derechos de las personas LGBTIQ+.
En un comunicado difundido el jueves, la APDH sostuvo que las expresiones de la funcionaria desconocen derechos garantizados por la legislación vigente y alientan discursos que afectan especialmente a las personas trans y al colectivo de la diversidad sexual. Además, manifestó su respaldo a las y los docentes que implementan la ESI y llamó a continuar desarrollando esos contenidos en las aulas.
Sin embargo, el debate excede ampliamente la cuestión de la identidad de género. La Educación Sexual Integral, establecida por ley desde 2006, busca garantizar que niños, niñas y adolescentes reciban herramientas para conocer sus derechos, prevenir situaciones de violencia y abuso, promover vínculos respetuosos, acceder a información sobre salud sexual y reproductiva y construir relaciones basadas en el respeto y la igualdad.
Especialistas y docentes advierten que uno de los principales aportes de la ESI ha sido ofrecer un ámbito de confianza para que estudiantes puedan identificar y comunicar situaciones de violencia que muchas veces permanecen ocultas. Según un informe del Ministerio Público Tutelar de la Ciudad de Buenos Aires, el 80% de los niños, niñas y adolescentes que denunciaron haber sufrido abuso sexual lograron identificar esa situación después de haber participado de una clase de Educación Sexual Integral.
En ese sentido, la legisladora porteña y presidenta de la Comisión de Educación, Maru Bielli, calificó de “preocupantes” las declaraciones de Muzzio y sostuvo que la implementación de la ESI atraviesa un momento de incertidumbre. La dirigente advirtió que este tipo de discursos pueden desalentar a docentes al momento de abordar contenidos que, además de ser obligatorios por ley, constituyen una herramienta central para la protección de las infancias y adolescencias.
Las declaraciones de la vicejefa también reflejan un cambio en su posicionamiento público. En años anteriores, la gestión porteña promovía campañas institucionales de apoyo a la comunidad LGBTIQ+ y presentaba a Buenos Aires como un destino internacional de turismo diverso. En los últimos meses, en cambio, Muzzio profundizó un discurso alineado con referentes de la nueva derecha internacional, como la ministra italiana Eugenia Roccella, y con la agenda impulsada por el Gobierno nacional en materia de género y diversidad.
La controversia se produce en un contexto en el que distintos sectores políticos buscan reabrir el debate sobre políticas públicas consolidadas desde hace casi dos décadas. Para organismos de derechos humanos y referentes educativos, lo que hoy está en discusión no es únicamente el abordaje de la diversidad en las escuelas, sino una política que ha contribuido a la prevención del abuso infantil, la violencia de género, el embarazo adolescente y la promoción de derechos para millones de estudiantes en todo el país.
La entrada Repudian las declaraciones de Clara Muzzio contra la Educación Sexual Integral se publicó primero en La Urdimbre.
