Alerta por Influenza A H3N2 en el Garrahan: tres casos detectados en Argentina y vigilancia intensiva ante variante global

Alerta por Influenza A H3N2 en el Garrahan: tres casos detectados en Argentina y vigilancia intensiva ante variante global

El Hospital Garrahan del barrio porteño de Parque Patricios activó protocolos de máxima alerta ante la irrupción de la variante Influenza A (H3N2) subclado K (J.2.4.1), con tres confirmaciones locales que encienden las luces rojas en el sistema de salud porteño. Mientras la OMS advierte sobre su expansión en Europa y Asia, el centro pediátrico bonaerense refuerza el diagnóstico molecular y la vigilancia genómica para contener brotes en niños, el grupo más vulnerable. Esta actualización epidemiológica, dirigida al personal médico, detalla el panorama internacional y nacional en un diciembre crítico.

En el Viejo Continente, la temporada gripal arrancó prematuro, con el subclado K copando casi la mitad de las secuencias virales entre mayo y noviembre de 2025. Países como Francia y Reino Unido reportan circulación moderada, peaking en chicos de 5 a 14 años, aunque las hospitalizaciones suben sobre todo en mayores de 65. No hay salto en letalidad respecto a ciclos pasados, pero el impacto en ancianos preocupa. En el hemisferio sur, la ola 2025 dominó con Influenza A (H1N1) pdm09, alcanzando 19% de positividad en la semana 20.

Argentina no escapa: el Boletín Epidemiológico Nacional contabiliza 995 positivos de influenza en 5.432 muestras hasta la semana 49, un 18,32% acumulado. El repunte desde la semana 11, liderado por A(H1N1) y no subtipificados, culminó en las semanas 22-25 y descendió hasta la 33. Ahora, un tímido alza trae Influenza B Victoria al frente, con tasas bajas típicas de la estacionalidad. Gráficos del Ministerio de Salud ilustran este vaivén, clave para pronosticar picos invernales.

La cepa H3N2 subclado K evoluciona de J.2.4 con mutaciones en hemaglutinina, un drift natural del virus. Temporadas H3N2 suelen golpear duro a ancianos, sin hikes en UCI o muertes por ahora. Vacunas mantienen eficacia: 70-75% en niños, 30-40% en adultos contra hospitalizaciones, pese a menor match antigénico. En el Garrahan, el diagnóstico une clínica, epi y lab: qRT-PCR detecta A/B, subtipos H1/H3 y linajes B, pero secuenciación –vía Laboratorio Nacional– identifica subclados como K.

Todos los ingresos por infecciones respiratorias agudas (IRA) pasan por biología molecular, optimizando aislamiento, antivirales como oseltamivir y vigilancia. En ambulatorios, priorizan riesgo-graves durante picos. El SNVS exige notificación nominal de IRAB hospitalizadas vía ficha digital en historia clínica, con muestras al Lab de Virología Clínica. Epidemiología e Infectología articulan datos al SISA para rastreo genómico.

Esta vigilancia genómica resulta vital: detecta drifts, alerta sobre escapes vacunales y afina políticas. El Garrahan, referente pediátrico, lidera con algoritmos dinámicos que se recalibran por epi. Ante los tres casos locales –confirmados en primeras semanas de diciembre–, urge revacar a vulnerables y reforzar higiene. “No subestimemos esta variante; los niños pagan el precio más alto”, advierte un epidemiólogo del centro.